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Epidemias retratadas por grandes artistas

Pandemias y epidemias que ha influenciado en las temáticas de pintores reconocidos

Las epidemias y su impacto en el arte. A lo largo de la historia del mundo, la humanidad ha visto nacer grandes artistas de renombre que han plasmado en sus obras el sentir, la cotidianidad y la historia de la sociedad en la que han tenido a bien nacer.

Su maravillosa forma de interpretar la realidad nos lleva a analizar nuestra propia esencia como seres humanos, pero también, en ocasiones, congelan episodios que históricamente marcan un destino para todos nosotros.

Las enfermedades en el arte

Tal es el caso de las pandemias y las epidemias que han azotado al planeta, generando un impacto físico y espiritual en la población.

En estos tiempos en que nuestra actualidad se ve afectada justamente por un episodio como aquellos, me pregunto, ¿cómo afectará esta pandemia a los artistas modernos? Mientras la respuesta comienza a nacer en sus lienzos, y demás herramientas, hagamos un recorrido por los antiguos pintores que en tiempos anteriores incluyeron las enfermedades como temáticas en el arte.

Detalle de El triunfo sobre la muerte, de Pieter Brueghel, el Viejo

Hospital de apestados, de Francisco de Goya

Una obra lúgubre donde podemos apreciar el interior de una habitación de un hospital que recibe enfermos moribundos a causa de una terrible epidemia, de la que poco se sabe.

Por aquellos tiempos, los infectados eran aislados para evitar el contagio masivo, y esperaban en este estado de semi abandono, tal vez la llegada de una cura milagrosa, o más certeramente, el fin de esta vida física.

La presencia de la mano sanadora

La imagen ofrece una visión clara del horror de estos hacinamientos. Sin embargo, la presencia de quienes con gran vocación, dedican su vida a atender a los enfermos, también queda plasmada en esta obra del reconocido pintor.

Hospital de apestados, Francisco Goya

Un episodio de fiebre amarilla, de Juan Manuel Blandes

El cuadro del pintor uruguayo es quizás uno de los más emotivos que encontramos dentro de esta temática.

Los médicos han llegado para presenciar la escena dolorosa de una madre joven que ha caído muerta, víctima de la fiebre amarilla que azotó a Buenos Aires en 1871. Cerca del cadáver, está su hijo, aun lactante, a quien los recién llegados observan conmovidos, sin notar que en las sombras yace el padre de la criatura.

Marcada emotividad

La obra está perfectamente detallada, y al mismo tiempo, cargada de sentimientos, desde la misma expresión de los personajes que en ella se presentan hasta los que produce en quienes la observan.

Un episodio de fiebre amarilla, de Juan Manuel Blandes

Visita de Napoleón a los apestados, de Antoine Jean Gros

Como muchos artistas de renombre, Gros recibió el encargo de retratar personalidades importantes de la época. En este caso, fue el mismo Napoleón Bonaparte quien solicitó de sus artes.

Sin embargo, el artista no realizó un retrato usual. Por el contrario, eligió como tema central la representación del regente de Francia visitando a sus soldados, quienes luchaban en una batalla contra la peste bubónica en Jaffa, en 1799. (La obra fue pintada en 1804)

Napoleón y sus soldados

En su lienzo, representa a Bonaparte como un hombre valiente y cercano a su gente, a quien no le importa exponerse a la mortal enfermedad, a fin de confortar y dar ánimos a sus hombres.

Visita de Napoleón a los apestados, de Antoine Jean Gros

La niña enferma, por Edvard Munch

El famoso autor del cuadro “El grito”, Edvard Munch, también tuvo una estrecha relación con las terribles enfermedades que acosaban a la sociedad de sus tiempos, en el siglo XIX.

En su caso particular, una serie de lienzos que podríamos considerar incluso personales, en los que retrata el largo y doloroso padecimiento de su hermana, Johanne Sophie, quien sufría de tuberculosis.

La serie de cuadros finaliza con la temprana muerte de la joven, a la edad de 15 años.

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La niña enferma, por Edvard Munch

San Roque en el Hospital, por Jacopo Robusti “Il Tintoretto”

Además de realizar obras por encargo, como era la costumbre, Jacopo Robusti dedicó especial atención a las imágenes de la vida cotidiana, por lo que en consecuencia se convirtió en el más importante cronista de la Venecia de sus tiempos, en el siglo XVI.

La vida del Santo sanador

En 1549, fue invitado a realizar una serie de pinturas que retrataran la vida de San Roque, quien era reconocido por la destacada labor de haber atender a los enfermos durante la peste bubónica de 1348.

La obra de Robusti resultó impecable, como era de esperarse, siendo uno de sus más reconocidos cuadros “San Roque en el hospital”, momento en que representa al santo peregrino en el momento en que se dispone a sanar a uno de los enfermos.

San Roque en el Hospital, por Jacopo Robusti “Il Tintoretto”

La Peste en Ashdod, de Nicolas Poussin

La obra, realizada alrededor de 1630, hace una clara referencia a la peste europea del siglo XVII. Sin embargo, el pintor uso como inspiración un pasaje de la biblia, en el que los filisteos son castigados por Dios al robar las tablas de los Diez Mandamientos.

Poussin toma los elementos de este pasaje y los complementa con la descripción que el azote de esta enfermedad causaba en la sociedad.

Un realismo crudo e impresionante

A pesar de no haber presenciado ninguno de estos horrores en persona, el artista los representa con escalofriante realismo, especialmente en los cuidados detalles de los cadáveres, los enfermos y las ratas, presentes en las escenas, que casi nos hacen sentir al mismo tiempo temor, desagrado y fascinación.

La Peste en Ashdod, de Nicolas Poussin

Sífilis, de Richard Tennant Cooper

El artista británico dedicó su arte a representar escenas oscuras que centraban su atención en las mortales enfermedades y, en algunos casos, el efecto adverso de algunos tratamientos médicos de la época.

La enfermedad de «Venus»

En el cuadro “Sífilis” presenta a una hermosa mujer envuelta en un manto transparente que deja entrever al demonio de la enfermedad. A su lado, un joven caballero con quien intuimos acaba de intimar, refleja la angustia de haber contraído el padecimiento letal.

La pintura data de 1912, cuando se asumía a las mujeres como las culpables de contagiar las enfermedades de transmisión sexual, antes llamadas venéreas, es decir, «de Venus» (mujer).

Sífilis, de Richard Tennant Cooper

Epidemia de cólera en París, de Honoré Daumier

Este talentoso artista, conocido con “El Miguel Ángel de la caricatura”, demostró su talento artístico poniendo como eje central de sus obras la vida cotidiana de los estratos más bajos de la sociedad, así como la ridiculización de la monarquía y sus cercanías.

A pesar de que sus obras más conocidas son precisamente las sátiras y ridiculizaciones del rey de Francia, sus retratos representando el alcance del cólera en las calles de París son una clara muestra no solo del talento del autor, sino de la tragedia que se vivía en aquellos tiempos.

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Epidemia de cólera en París, de Honoré Daumier

El triunfo sobre la muerte, de Pieter Brueghel, el Viejo

Una de las obras más reconocidas del reconocido pintor holandés. En ella vemos la representación del terrible impacto que dejó en paso de las guerras y las epidemias que sacudieron Europa durante el siglo XVI.

Los macabros detalles de la obra

Ejércitos de esqueletos que atormentan a los pobladores de una devastada ciudad en llamas, mientras los pocos sobrevivientes intentan defenderse inútilmente, o simplemente lloran a sus muertos en las calles. La escena está repleta de detalles que reflejan el sentimiento desolador de un período de la historia marcado por las tragedias que sin duda dejaron huella en la sociedad por tiempo indefinido.

El triunfo sobre la muerte, de Pieter Brueghel, el Viejo

El sentimiento del arte

Estos son solo algunos de los artistas que han retratado epidemias a lo largo de la historia. Cada obra derrama las emociones del artista frente a los escenarios que retrata. Algunos con realismo crudo, otros con un desborde de fantasía, van cargados de sensaciones que llegarán hasta el público.

En el caso de los sucesos trágicos, es natural que nuestra visión del mundo cambie un poco luego de sumergirnos en este tipo de pinturas. Aun así, no dejan de ser parte de la historia y legado de la humanidad.

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