Inicio » Actualidad » Obras más importantes de Frida Kahlo

Obras más importantes de Frida Kahlo

“Cada movimiento del reloj, es un segundo de la vida que se escapa, se diluye y no vuelveFrida Kahlo.

La pintora mexicana Frida Kahlo, con una mirada creativa única de la primera mitad del siglo XX, es reconocida mundialmente por las características de su trabajo.

Convirtiéndose en una referencia obligada de la cultura de su país. Sus trabajos y personalidad se han adoptado como estandarte del feminismo actual tanto nacional como universal.

Aunque con frecuencia su obra ha sido catalogada como surrealista, ella afirmaba que representaba su realidad más intima, la que le permitía alejarse de las preocupaciones.

Veamos a continuación algunos detalles del desarrollo de su vida y cómo emerge la creación de su obra.

La temática de sus pinturas

Hablar de su trabajo, es descubrir referentes validos y profundos de la superación, de circunstancias apremiantes. Es así, como su obra se vincula con:

  • La libertad sexual.
  • Su discapacidad.
  • La esencia de la cultura mexicana.

Los eventos personales mostrados en sus obras, en donde expone su propio dolor físico y emocional, son totalmente impactante de su realidad momentánea.

Con facilidad e intensidad, planteaba el problema del saber vivir, indicando a su vez que cada uno debía resolverse como pudiese.

La creatividad y expresión de Frida Kahlo, se evidencia en sus frases, cartas, fotografías y recetas. Sus pinturas narran su tormentosa vida, la cual estuvo plagada de infidelidades y de innumerables tratamientos.

Representa personajes que  hacen referencia a aquel angustioso momento del accidente en 1925, en donde graves heridas marcaron profundamente su vida y carrera creadora.

El accidente

El 17 de septiembre de 1925 ocurre el terrible accidente. Frida Kahlo estaba con su novio y un autobús en el que viajaban fue arrollado por un tranvía. Ella y su novio Alejandro Gómez Arias sufrieron consecuencias.

Este evento la dejó por mucho tiempo postrada en su cama.

Retablo -1943

Colección particular

Frida representó la colisión entre un tren y un autobús; coloca en la escena a una niña herida. La imagen de la Virgen de los que Dolores en la parte superior. 

En la parte inferior escribió: «Esposos c. Guillermo Kahlo y Matilde Kahlo dan gracias a la Virgen de los Dolores por salvar a su hija Frida del accidente ocurrido en 1925 en la esquina de Cuahutemozin y Calzada de Tlalpan».

Un motivo para su expresión creadora

Autorretrato con traje de terciopelo – 1926 

Óleo sobre lienzo – 79.7 x 60 cm – Perteneciente a una colección particular

Esta obra la pintó como un obsequio para su compañero de estudio y novio Alejandro Gómez Arias, quien en ese momento había roto la relación.

Con la obra Frida pretendía recuperar su afecto y que la mantuviese siempre en sus pensamientos. Esto surtió efecto, porque poco tiempo después se reconciliaron.

Se interesó por los eventos y tradiciones de México

Variados elementos están presentes en la obra creativa de Kahlo, desde la proyección del arte popular e indígena de México, hasta su narrativa particular en imágenes.

El camión – clases sociales – 1929

Óleo sobre lienzo – 55.5 x 26 cm – Colección Museo Dolores Olmedo Patiño

Obra pintada en 1929, muestra la diversidad de las personas que utilizan este medio de transporte, en el México de principios de siglos.

Vehículos de madera y bancos a cada lado, en donde se visualiza desde la madre indígena amamantando a su bebé hasta un hombre blanco “capitalista”.

El desarrollo de su magnífica narración plástica

La contemplación del techo de su habitación, motivó a su madre a acondicionar un caballete para que pudiese pintar pasando sus días. Viéndolo como un medio para escapar un poco de su tortuoso estado.

Al lado del caballete, ubicaron un espejo para que Frida pudiera verse, observarse, dando inicio a su indagación personal y creación plástica.

De esta manera, comienza el recorrido expresivo de su realidad cotidiana, sin tratar de embellecer ninguno de sus rasgos. Por el contrario, los muestra tal cual los observa, considerándolos incluso antiestéticos.

Cuatro años después de su aparatoso accidente con sus consabidas consecuencias, Frida conoce a Diego Rivera.

El la rebasaba por 21 años, condición que su madre no vio con buenos ojos, pero que su padre si aceptaba. La veía como una relación de gran ventaja para el futuro de su hija, de estabilidad económica-social, con los altibajos que esto representaría en su vida.

Diego Rivera determinante en su historia y obra

Su espléndida muestra es el resultado de sus diversos problemas de salud y el tormentoso matrimonio con el renombrado muralista también mexicano, Diego Rivera.

Es una obra donde se evidencia con claridad el sentimiento y el significado que Frida la atribuía a la relación con su marido. Esta se basaba en su amor y admiración hacia él, no solo por ser su esposa, también por su talento.

Pensaba que el genio creativo de él estaba por encima del de ella, por lo que se dedicó a impulsar su trabajo internacionalmente, como empresaria del arte.

Frida y Diego Rivera – 1931

Óleo sobre lienzo – 100 x 79 cm – Museo de Arte Moderno de San Francisco, USA

En esta obra la puedes observar menuda, ataviada con un traje tradicional de su país, con su mano descansando sobre la de Diego Rivera.

El Pintor presenta en su mano derecha los implementos propios de su arte como pintor, la paleta y los pinceles, imprimiéndole el protagonismo en la obra.

En la obra se observa sobre ellos una inscripción sostenida por un ave a manera de amuleto, que aclara cuando y en donde realizó la obra. Estableciendo que fue en la ciudad de San Francisco, para un amigo en abril de 1931.

No pudo tener hijos

Un año después de casarse, Frida tiene que vivir con la mala experiencia de pasar por una intervención quirúrgica para extraer a su primer hijo. Este no se desarrollaba dentro del útero, debido a las consecuencias del accidente sufrido con antelación. Aunque deseaba intensamente ser madre, no pudo verlo cristalizado.

Frida y la cesárea -1931

Óleo sobre tela – 73 x 62 cm – Colección Dolores Olmedo

Con profundo dolor tuvo que enfrentar esta situación, al año siguiente de esta tragedia para ella inicia esta obra, llamada Frida y la cesárea. Quedando inconclusa, debido a la dificultad de afrontar tanta pena y no poder plasmarla sobre un lienzo.

Su sufrimiento es continuo

Las dos Fridas – 1939

Óleo sobre tela – 173 x 173 cm – Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México

En esta obra se observa a Frida inspirada en sí misma como la amiga imaginaria que tuvo en su niñez, como si fuese su alter ego.

Representando en este cuadro sus herencias culturales, las cuales trasciende fuertemente en la pintura.

Vemos la dualidad del ser y su complementariedad con dos corazones expuestos, pero unidos por arterias, venas y sangre

  • Frida a la izquierda: viste un traje blanco de estilo europeo. Su corazón se muestra abierto transversalmente, evocando su fe religiosa. Y los sacrificios según las creencias del pasado precolombino del pueblo mexicano. Ella derrama sangre por su zona púbica, cortada con una tijera quirúrgica.
  • Frida a la derecha. viste con un traje mexicano. Corta lazos con las tijeras. Lleva en su mano un pequeño retrato del artista Diego Rivera.

Aunque cada una de las imágenes porta diferentes atributos, todos son de marcado simbolismo que reflejan la personalidad de la enigmática artista mexicana.

Frida se divorcia de Diego Rivera

Frida Kahlo se divorcia de Diego Rivera, después de descubrir las innumerables infidelidades de su amado esposo.

Diego Rivera decidió tomar a la hermana de Frida como su amante. Este fue un detonante para que Frida abriera más sus heridas.

En esos tiempos, ocurrió un feminicidio que la impactó: un hombre había asesinado a su mujer a puñaladas. Al ser atrapado por las autoridades declaró: “Solo le di unos cuantos piqueticos”.

Frida representó este crimen como alegoría de su sufrimiento emocional ante la traición doble, como una muerte espiritual. 

Unos cuantos piqueticos – 1935

Óleo sobre metal. 48 x 38 cm. Museo Dolores Olmedo, Ciudad de México

El fracaso de su relación es retratado en esta singular obra, donde destaca los símbolos naturales combinados con valores de su religiosidad cristiana.

Autorretrato con collar de espinas – 1940

Óleo sobre lienzo – 47 x 61 cm – Colección de arte de la Universidad de Texas, USA

El collar de espina representara la traición de Rivera con la propia hermana menor de Frida.

De esta rama cuelga un colibrí como el símbolo de su suerte en el amor.

El ave, a su vez acechada por un gato negro, representando el mal presagio en su relación.

Su vida se derrumba

Su vida ha sido hasta aquí una batalla muy dura y ella acude siempre a la pintura para desahogar el dolor.

Vemos como se representa con correas en un estrecho y agobiante corsé. Este parece ser lo único que aguanta su cuerpo roto.

Presenta una columna dañada a través de fisuras en el paisaje como símbolos de su dolor y soledad.

La columna rota – 1944

Óleo sobre tela – 40×30,7 cm – Ubicación: Museo Dolores Olmedo, Ciudad de México.

Con estas seleccionadas obras de Frida Kahlo se evidencia el arraigo de su trabajo bajo una personalidad forjada por medio de los acontecimientos que fue viviendo.

En un México sumido en la revolución que deseaba encontrar su propia identidad y enaltecer los valores nacionales.

Frida Kahlo falleció el 13 de julio de 1954.

Te puede interesar leer sobre Pablo Picasso y su obra Guernica

Deja un comentario